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Masaje
es un término usado para indicar un conjunto de manipulaciones
sistémicas y científicas de los tejidos corporales
que se realizan con las manos y con el fin de actuar sobre
el sistema nervioso y muscular y por ende sobre la circulación.
El escrito más antiguo que se conoce sobre el masaje
data de hace 3 mil años; los persas, indios y egipcios
emplearon la manipulación de la misma forma y con
algunos movimientos específicos en casos de dolores
reumáticos.
Hipócrates escribió varias obras sobre la
utilidad del masaje y él fue quien empleó
la fricción para tratar esguinces y dislocaciones,
así como el amasamiento en los casos de constipación.
Es necesario decir que el masaje practicado en el pasado
era hecho casi siempre por personas que no conocían
la fisiología en el sentido actual, de modo que muchas
de las aseveraciones de tales textos son inciertas, en especial
en lo que hace a sus efectos fisiológicos.
El masaje es útil para aliviar el dolor, el estrés
y otros síntomas de enfermedades y lesiones, fracturas,
dislocaciones, amputaciones, problemas articulares, tendinosas
y nerviosas, esguinces, contusiones, y, dado en forma correcta,
puede ser grandemente benéfico para apurar en el
paciente ciertos estadios de recuperación.
El masaje no es un sustituto del ejercicio ni aumenta la
fuerza muscular, pues ésta se desarrolla mediante
la contracción activa y el ejercicio efectuado de
preferencia contra una resistencia.
Las principales contraindicaciones del masaje son las infecciones,
pues existe la posibilidad de esparcirla por los tejidos
rompiendo las barreras que se oponen a su diseminación,
los tumores malignos, ya que los tejidos tumorales también
pueden ser distribuidos más allá de los límites
en donde están confinados, provocando una extensión
del masaje o una infección en la piel.
El masaje debe aplicarse con precaución en individuos
debilitados y en áreas de la piel dañadas
por quemaduras o por otras causas. En la tromboflebitis,
el masaje puede resultar muy peligrosos, pues se puede provocar
que el trombo se transforme en embolia.
Ni el paciente ni su familia deben darse masajes en casa,
excepto en situaciones muy especiales. Se corre el riesgo
de causar mayores daños de lo que se pretende curar.
El masaje es una de las herramientas más utilizadas,
aunque no la única, por el fisioterapeuta, pero sólo
un experto podrá realizar un masaje que beneficie
al paciente.
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