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El
Yoga permite llegar al verdadero conocimiento del ser, además
de lograr el perfeccionamiento del cuerpo, ya que es una
terapia integral adaptada para todas las personas que consigue
una salud física, mental y espiritual, motivo por
el cual también se le conoce como terapia psicofísica
pues actúa a través de la mente y proporciona
equilibrio al organismo.
El movimiento Yoga surgió en la India hace más
de 5 mil años, y fue transmitido oralmente hasta
mediados del año 400, cuando fue codificado en el
siglo IV AC por Pantajali, quien es conocido como el padre
del yoga, por haber sido el primero en escribir los conocimientos
transmitido de maestro, guru, a discípulo, chel.
La palabra yoga se deriva de la raíz sánscrita
"yuj", que significa "atar", "reunir",
"religar", "usar" y "aplicar".
También significa "unión" o "comunión",
pero el Yoga también expresa trabajo, estudio y principalmente
practica, haciendo que el practicante continúe la
renovación y mantenga las etapas alcanzadas, sintiéndose
parte integrante de la vida, la naturaleza y del universo.
La práctica del Yoga logra una buena integración
del cuerpo, de las emociones, de la mente y del espíritu
y en la búsqueda de un cuerpo saludable y con vitalidad,
devuelve el equilibrio al organismo.
Logra la limpieza de las toxinas del cuerpo a través
de la oxigenación y el equilibrio del la mente con
el cuerpo, además, de "mayor flexibilidad, control
de la respiración y perfeccionamiento del cuerpo",
logrando alcanzar el conocimiento de ti mismo, señala
Maritza Morón, terapeuta a cargo del grupo matutino
de Hatha Yoga en Ollin Chimalcoyotl del Centro de Convivencia
Holístico.
Con 26 años de edad y un año de impartir sesiones
de Yoga, Morón Guerra indica que el objetivo de todas
las yogas, en la que el nivel más alto es el Rája
Yoga, es vincular al hombre con Dios, la verdad o la luz.
Agrega que hay personas que consideran al Yoga como una
religión pero aclara que en realidad es un método
para lograr el desarrollo físico, mental y espiritual.
La también estudiante de pedagogía, precisa
que el Yoga no cura, pues la naturaleza realiza el trabajo
curativo, pero a través de los ejercicios se eliminan
las impurezas y obstrucciones para que la naturaleza lleve
a cabo su tarea.
Cabe
señalar que el Yoga ha nacido no de la especulación,
sino de miles de años de experiencias que han sido
replicadas por muchos yoguis a lo largo de la historia,
además de que posee sus propios métodos y
fundamentos que hacen que sea un amplio y completo sistema
de desarrollo interior.
Es recomendable iniciar la práctica del Yoga entre
los 6 y 65 años de edad, aunque es preferible presentar
un certificado médico al encargado de la sesión
para que puedan establecerse indicaciones individuales,
indica Antonia González, encargada del grupo vespertino
de Hatha Yoga en CENCOH.
Con más de 15 años de instruir a alumnos del
yoga, González agrega que en el Yoga no interviene
la competencia ya que es un proceso individual en el que
se alcanzan logros de forma independiente permitiendo que
los alumnos obtengan amplios beneficios físicos y
emocionales a través de ejercicios que coordinados
con la respiración permiten un equilibrio mente-cuerpo.
Así, el inicio en esta práctica milenaria
comienza con el Hatha Yoga, el nivel básicos del
Yoga y que alcanza su máximo nivel con el Rája
Yoga.
Hatha Yoga proviene del sánscrito, en donde Ha significa
"Sol" y Tha significa "Luna", y Yoga
que significa "Unión"; por lo tanto es
la Unión del Sol y de la Luna. Esto hace referencia
a dos principios complementarios operantes en toda manifestación
material y de vida, estos son un principio dinámico,
positivo, solar, activo, masculino, y otro principio estático,
negativo, lunar y femenino.
Básicamente es la dualidad en todas las manifestaciones,
dualidad que lejos de tener un aspecto valorativo, indica
más bien complementariedad en todas las cosas (masculino-femenino,
positivo-negativo, dinámico-estático, etc.).
Desde el punto de vista de las energías vitales o
prana que circulan en el cuerpo astral, hace referencia
a los dos nadis o tubos de energía vital que se extienden
a ambos lados del Sushumna Nadi y que se corresponden en
el cuerpo físico con las cadenas de ganglios simpáticos.
Se denominan Ida (de naturaleza negativa, lunar) y Píngala
(de naturaleza positiva, solar), correspondiéndose
a su vez con la fosa nasal izquierda y derecha respectivamente.
Cuando el prana circula por Ida y Píngala (estado
normal) se manifiesta la conciencia de dualidad (sujeto-objeto,
observador-observado, experimentador-experiencia) y el hombre
está, según la tradición yóguica,
inmerso en Maya o ilusión.
Solo por medio de la unión (Yoga) de estas energías
en el cuerpo astral (positiva-negativa) desaparece la conciencia
dual, se experimenta la Unión o Realidad. Estado
que también se designa por el nombre sánscrito
"Samadhi". En esta unidad la energía asciende
por el canal central de energía vital Sushumna Nadi,
y se produce la fusión de la "individualidad"
(Jiva) con la conciencia absoluta (Brahman) que está
representado por la unión de Kundalini Shakti con
Shiva en lo alto de la cabeza o Sahasrara Chakra.
La técnica propia del Hatha Yoga consiste en las
Asanas o posturas, Pranayama o dominio del prana por medio
de la respiración, y la Relajación conciente.
Esto contribuye a la purificación de los Nadis o
canales de energía, a activar los chakras o centros
de energía, y a la unión de estas energías
complementarias en el estado de meditación.
Maritza
Morón nos explica que la sesión de Hatha yoga
comienza con la realización de gimnasia, forma de
perfeccionamiento aplicada a los músculos del cuerpo,
lo que permite lograr sin lesiones la realización
de las diversas posturas.
Como segundo paso en la sesión se debe realizar una
ducha con agua a tiempo con la finalidad de limpiar las
toxinas transpiradas y permitiendo la oxigenación
de las células de la piel.
La sesión brinda también un espacio para el
intercambio de experiencias antes de la realización
de las asanas o posturas que reciben nombres de plantas,
animales y virtudes.
Posteriormente continua un sesión de relajación
que permite el descanso de los músculos de manera
conciente, permitiendo el descanso del cuerpo.
Cabe señalar que Antonia González incluye
al final el Nani Yoga, que es una sesión de ejercicios
para los ojos.
Ambas instructoras compartieron para Boletín CENCOH
la experiencia que les deja el Yoga como guías, coincidiendo
ambas en que el impartir sesiones de yoga les llena de satisfacción
debido a que perciben en el transcurso los logros individuales
y el cambio en las emociones, salud y personalidad de los
participantes.
Antonia González señala "llena el ver
a las personas" el avance que logran cada día,
los logros, además de que "la relación
alumno-instructor es sana, bonita y llena de armonía".
Maritza Morón recuerda además que el yoga
le permitió conseguir una mayor seguridad, confianza
y paciencia, además de eliminar en ella diversos
vicios, así como la eliminación de la carne
en su dieta.
"Yoga es la ciencia de la vida y del arte de vivir.
El abordaje del yoga milenario no solamente busca pragmáticamente
una salud integral -física, mental, social y espiritual-sino
también tiene un embasamiento teórico sólido
en el sistema de la filosofía Samkhya (Dvaita)"
Harbans Lal Arora*
* Científico y filósofo humanista autor
del libro "La Ciencia Moderna a la Luz del Yoga Milenario".
TIPOS DE YOGA
Existe una variedad de Yogas, de
caminos yoghis y abordajes con objetivos teóricos
diferentes, mas todas estas líneas pretenden llevar
al practicante al estado de liberación llamado
de moksha.
Históricamente, el tipo de Yoga más conocido
es el de Patanjali, también llamado de Yoga Darshana.
Él representa el resumen de muchas generaciones
de cultura yoghi.
Actualmente los principales sistemas de Yoga son: Rája
Yoga, Jnana Yoga, Karma Yoga, Bhakti Yoga y Hatha Yoga.
Bhakti Yoga: En él es inspirada la técnica
de la entrega propia.
Karma Yoga: A través de él se consigue romper
los planos inferiores de la conciencia.
Hatha Yoga: De él son extraídas las practicas
de ásanas, pranayama y pratyahara, esencias para
acabar con las perturbaciones causadas en la mente por
el cuerpo.
Jnana Yoga: Fueron extraídos de este sistema las
practicas de discernimiento y de desapego.
Raja Yoga: Sistema usado por Patanjali y está predominantemente
basado en el samdhi. En ningún otro sistema de
Yoga el smadhi es usado tanto. Ese sistema permite la
expansión de la conciencia humana alcanzando el
corazón.
RAJA YOGA
El sistema de Patanjali también
es llamado de Ashtanga Yoga y tiene ocho subdivisiones:
Yama: Mandamientos morales universales (Ahimsa: amor y
respeto; Satya: verdad, la mentira es prohibida; Asteya:
liberación de los deseos; Brahmacharya: control
del impulso sexual y Aparigraha: evitar ostentación).
Niyama: Reglas para la autodisciplina y la purificación
propia (Saucha: pureza del cuerpo (baños) y pureza
de la mente; Santosha: contentamiento y armonía;
Tapas: esfuerzo conciente para alcanzar la unión;
Svadhyaya: estudio del "Yo", de las actitudes
propias y Ishvara pranidhana: es la dedicación
a la voluntad del Señor, fe).
Ásana: posiciones corporales.
Pranayama: Mejoramiento de la respiración.
Pratyahara: Remoción y emancipación de la
mente.
Dharana: Concentración.
Dhyana: Contemplación y meditación.
Samadhi: Alteración del estado de conciencia alcanzado
por la meditación profunda.
Las tres últimas subdivisiones: Dharana, Dhyana
y Samadhi constituyen el Samyama que son las técnicas
mentales esenciales del Yoga.
EJERCICIOS DEL YOGA
En el movimiento Yoga, los ejercicios
constituyen la base de su doctrina para una vida saludable
y armoniosa.
Los principales ejercicios son:
Shavasana: Ejercicio de combate al insomnio y problemas
del sistema nervioso. Realizado siempre acostado de espaldas,
con los brazos al lado del cuerpo y las palmas de las
manos hacia arriba. La respiración es hecha por
las narinas con los ojos siempre cerrados.
Advasana: Tipo de ejercicio de combate al cansancio e
irritación nerviosa. Es realizado con el practicante
acostado de espaldas, relajado sobre el vientre. Los brazos
quedan al lado del cuerpo casi enteramente flexionados.
Uno de los lados del rostro se apoya en el piso; ojos
cerrados; respiración lenta. El peso del cuerpo
diminuye a cada respiración.
Ardha-Kurmasana: Combate la astenia y los dolores en la
columna por exceso de trabajo. En este ejercicio el practicante
se sienta sobre los pies, con las rodillas flexionadas
y la frente en el piso.
Respiración Acústica: Ejercicio de combate
a la dispersión mental. Para realizarlo es necesario
arrodillarse con las manos unidas y apoyadas sobre la
línea del externo; se debe inhalar por las narinas,
esperar cinco segundos, y enseguida exhalar. Repita diez
veces.
Lauliki: Para combatir la dismenorrea y los problemas
intestinales. Arrodíllese, las manos apoyadas debajo
del vientre, inhale proyectándolo, exhalar y al
contraer el vientre, haga presión con las manos
sobre él. Repita diez veces.
Pranayama Plexo Solar: Ejercicio para combatir el insomnio
y la ansiedad. Acostarse en Shavasana con la palma de
la mano derecha apoyada sobre el estomago. Hacer un masaje
con el pulgar. Inhale y exhale quince veces.
Utkatasan: Combate la inseguridad y los problemas de la
columna. Párese en la punta de los pies, al exhalar
flexione las rodillas hasta abajo. Coloque las manos sobre
las rodillas. La respiración es libre. Repita diez
veces.
Pastchimotasana: Ejercicio para mejorar la musculatura
de las piernas y del muslo. Para realizarlo es necesario
acostarse de espaldas, llevar las piernas flexionadas
al pecho, las manos quedan entrelazadas en las piernas
y la cabeza queda apoyada en las rodillas. Al inhalar
abra los brazos, elevando las piernas en un ángulo
recto, exhale y enseguida regrese a la primera posición.
Debe ser realizado veinte veces en un ritmo acelerado.
Parschwa-Padacalasana: Ayuda a combatir la flacidez abdominal.
El practicante debe acostarse de espaldas en el piso,
con los brazos abiertos y las piernas en un ángulo
recto, la respiración ritmada. Para alcanzar los
resultados esperados, debe bajar lentamente las piernas
unidas y siempre estiradas, sin dejar que toquen el piso
y enseguida elevarlas en un ángulo recto, repitiendo
el movimiento veinte veces.
Urdwa-Paschimothanasana: Ejercicio para eliminar las toxinas
que se acumulan en la región abdominal. Para realizarlo
es necesario sentarse, con la columna recta, las rodillas
flexionadas, las manos en los tobillos, inhalar y elevar
las piernas, exhalar y regresar a la posición inicial.
Viparita- Karani: Ayuda en el combate a las varices y
las jaquecas. Para comenzar el practicante debe acostarse
de espaldas, con las piernas juntas y estiradas y las
palmas de las manos en el piso. Las piernas serán
elevadas en un ángulo recto. Dé un impulso
con las manos en el cuadril.
Mudra-Asana: Funciona para acabar con la dispersión.
Arrodíllese, mantenga el cuadril lejos de los pies,
la frente y los codos quedan recostados en el piso y junte
las manos con los vértices de los dedos para arriba.
Sasangasana: Combate la mala circulación. Arrodíllese
con la cabeza en el piso, los brazos estirados para atrás
del cuerpo, las manos cerca de los pies y el cuadril levantado.
Todos esos ejercicios anteriores deben ser realizados
con una respiración coordenada, mentalización
y ángulos correctos. |
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