YOGA, CAMINO AL CONOCIMIENTO DEL SER
Por Óscar Márquez
El Yoga permite llegar al verdadero conocimiento del ser, además de lograr el perfeccionamiento del cuerpo, ya que es una terapia integral adaptada para todas las personas que consigue una salud física, mental y espiritual, motivo por el cual también se le conoce como terapia psicofísica pues actúa a través de la mente y proporciona equilibrio al organismo.
El movimiento Yoga surgió en la India hace más de 5 mil años, y fue transmitido oralmente hasta mediados del año 400, cuando fue codificado en el siglo IV AC por Pantajali, quien es conocido como el padre del yoga, por haber sido el primero en escribir los conocimientos transmitido de maestro, guru, a discípulo, chel.
La palabra yoga se deriva de la raíz sánscrita "yuj", que significa "atar", "reunir", "religar", "usar" y "aplicar". También significa "unión" o "comunión", pero el Yoga también expresa trabajo, estudio y principalmente practica, haciendo que el practicante continúe la renovación y mantenga las etapas alcanzadas, sintiéndose parte integrante de la vida, la naturaleza y del universo.
La práctica del Yoga logra una buena integración del cuerpo, de las emociones, de la mente y del espíritu y en la búsqueda de un cuerpo saludable y con vitalidad, devuelve el equilibrio al organismo.
Logra la limpieza de las toxinas del cuerpo a través de la oxigenación y el equilibrio del la mente con el cuerpo, además, de "mayor flexibilidad, control de la respiración y perfeccionamiento del cuerpo", logrando alcanzar el conocimiento de ti mismo, señala Maritza Morón, terapeuta a cargo del grupo matutino de Hatha Yoga en Ollin Chimalcoyotl del Centro de Convivencia Holístico.
Con 26 años de edad y un año de impartir sesiones de Yoga, Morón Guerra indica que el objetivo de todas las yogas, en la que el nivel más alto es el Rája Yoga, es vincular al hombre con Dios, la verdad o la luz.
Agrega que hay personas que consideran al Yoga como una religión pero aclara que en realidad es un método para lograr el desarrollo físico, mental y espiritual.
La también estudiante de pedagogía, precisa que el Yoga no cura, pues la naturaleza realiza el trabajo curativo, pero a través de los ejercicios se eliminan las impurezas y obstrucciones para que la naturaleza lleve a cabo su tarea.
Cabe señalar que el Yoga ha nacido no de la especulación, sino de miles de años de experiencias que han sido replicadas por muchos yoguis a lo largo de la historia, además de que posee sus propios métodos y fundamentos que hacen que sea un amplio y completo sistema de desarrollo interior.
Es recomendable iniciar la práctica del Yoga entre los 6 y 65 años de edad, aunque es preferible presentar un certificado médico al encargado de la sesión para que puedan establecerse indicaciones individuales, indica Antonia González, encargada del grupo vespertino de Hatha Yoga en CENCOH.
Con más de 15 años de instruir a alumnos del yoga, González agrega que en el Yoga no interviene la competencia ya que es un proceso individual en el que se alcanzan logros de forma independiente permitiendo que los alumnos obtengan amplios beneficios físicos y emocionales a través de ejercicios que coordinados con la respiración permiten un equilibrio mente-cuerpo.
Así, el inicio en esta práctica milenaria comienza con el Hatha Yoga, el nivel básicos del Yoga y que alcanza su máximo nivel con el Rája Yoga.
Hatha Yoga proviene del sánscrito, en donde Ha significa "Sol" y Tha significa "Luna", y Yoga que significa "Unión"; por lo tanto es la Unión del Sol y de la Luna. Esto hace referencia a dos principios complementarios operantes en toda manifestación material y de vida, estos son un principio dinámico, positivo, solar, activo, masculino, y otro principio estático, negativo, lunar y femenino.
Básicamente es la dualidad en todas las manifestaciones, dualidad que lejos de tener un aspecto valorativo, indica más bien complementariedad en todas las cosas (masculino-femenino, positivo-negativo, dinámico-estático, etc.). Desde el punto de vista de las energías vitales o prana que circulan en el cuerpo astral, hace referencia a los dos nadis o tubos de energía vital que se extienden a ambos lados del Sushumna Nadi y que se corresponden en el cuerpo físico con las cadenas de ganglios simpáticos. Se denominan Ida (de naturaleza negativa, lunar) y Píngala (de naturaleza positiva, solar), correspondiéndose a su vez con la fosa nasal izquierda y derecha respectivamente.
Cuando el prana circula por Ida y Píngala (estado normal) se manifiesta la conciencia de dualidad (sujeto-objeto, observador-observado, experimentador-experiencia) y el hombre está, según la tradición yóguica, inmerso en Maya o ilusión.
Solo por medio de la unión (Yoga) de estas energías en el cuerpo astral (positiva-negativa) desaparece la conciencia dual, se experimenta la Unión o Realidad. Estado que también se designa por el nombre sánscrito "Samadhi". En esta unidad la energía asciende por el canal central de energía vital Sushumna Nadi, y se produce la fusión de la "individualidad" (Jiva) con la conciencia absoluta (Brahman) que está representado por la unión de Kundalini Shakti con Shiva en lo alto de la cabeza o Sahasrara Chakra.
La técnica propia del Hatha Yoga consiste en las Asanas o posturas, Pranayama o dominio del prana por medio de la respiración, y la Relajación conciente. Esto contribuye a la purificación de los Nadis o canales de energía, a activar los chakras o centros de energía, y a la unión de estas energías complementarias en el estado de meditación.
Maritza Morón nos explica que la sesión de Hatha yoga comienza con la realización de gimnasia, forma de perfeccionamiento aplicada a los músculos del cuerpo, lo que permite lograr sin lesiones la realización de las diversas posturas.
Como segundo paso en la sesión se debe realizar una ducha con agua a tiempo con la finalidad de limpiar las toxinas transpiradas y permitiendo la oxigenación de las células de la piel.
La sesión brinda también un espacio para el intercambio de experiencias antes de la realización de las asanas o posturas que reciben nombres de plantas, animales y virtudes.
Posteriormente continua un sesión de relajación que permite el descanso de los músculos de manera conciente, permitiendo el descanso del cuerpo.
Cabe señalar que Antonia González incluye al final el Nani Yoga, que es una sesión de ejercicios para los ojos.
Ambas instructoras compartieron para Boletín CENCOH la experiencia que les deja el Yoga como guías, coincidiendo ambas en que el impartir sesiones de yoga les llena de satisfacción debido a que perciben en el transcurso los logros individuales y el cambio en las emociones, salud y personalidad de los participantes.
Antonia González señala "llena el ver a las personas" el avance que logran cada día, los logros, además de que "la relación alumno-instructor es sana, bonita y llena de armonía".
Maritza Morón recuerda además que el yoga le permitió conseguir una mayor seguridad, confianza y paciencia, además de eliminar en ella diversos vicios, así como la eliminación de la carne en su dieta.

"Yoga es la ciencia de la vida y del arte de vivir. El abordaje del yoga milenario no solamente busca pragmáticamente una salud integral -física, mental, social y espiritual-sino también tiene un embasamiento teórico sólido en el sistema de la filosofía Samkhya (Dvaita)"
Harbans Lal Arora*
* Científico y filósofo humanista autor del libro "La Ciencia Moderna a la Luz del Yoga Milenario".

TIPOS DE YOGA
Existe una variedad de Yogas, de caminos yoghis y abordajes con objetivos teóricos diferentes, mas todas estas líneas pretenden llevar al practicante al estado de liberación llamado de moksha.
Históricamente, el tipo de Yoga más conocido es el de Patanjali, también llamado de Yoga Darshana. Él representa el resumen de muchas generaciones de cultura yoghi.
Actualmente los principales sistemas de Yoga son: Rája Yoga, Jnana Yoga, Karma Yoga, Bhakti Yoga y Hatha Yoga.
Bhakti Yoga: En él es inspirada la técnica de la entrega propia.
Karma Yoga: A través de él se consigue romper los planos inferiores de la conciencia.
Hatha Yoga: De él son extraídas las practicas de ásanas, pranayama y pratyahara, esencias para acabar con las perturbaciones causadas en la mente por el cuerpo.
Jnana Yoga: Fueron extraídos de este sistema las practicas de discernimiento y de desapego.
Raja Yoga: Sistema usado por Patanjali y está predominantemente basado en el samdhi. En ningún otro sistema de Yoga el smadhi es usado tanto. Ese sistema permite la expansión de la conciencia humana alcanzando el corazón.

RAJA YOGA
El sistema de Patanjali también es llamado de Ashtanga Yoga y tiene ocho subdivisiones:
Yama: Mandamientos morales universales (Ahimsa: amor y respeto; Satya: verdad, la mentira es prohibida; Asteya: liberación de los deseos; Brahmacharya: control del impulso sexual y Aparigraha: evitar ostentación).
Niyama: Reglas para la autodisciplina y la purificación propia (Saucha: pureza del cuerpo (baños) y pureza de la mente; Santosha: contentamiento y armonía; Tapas: esfuerzo conciente para alcanzar la unión; Svadhyaya: estudio del "Yo", de las actitudes propias y Ishvara pranidhana: es la dedicación a la voluntad del Señor, fe).
Ásana: posiciones corporales.
Pranayama: Mejoramiento de la respiración.
Pratyahara: Remoción y emancipación de la mente.
Dharana: Concentración.
Dhyana: Contemplación y meditación.
Samadhi: Alteración del estado de conciencia alcanzado por la meditación profunda.
Las tres últimas subdivisiones: Dharana, Dhyana y Samadhi constituyen el Samyama que son las técnicas mentales esenciales del Yoga.

EJERCICIOS DEL YOGA
En el movimiento Yoga, los ejercicios constituyen la base de su doctrina para una vida saludable y armoniosa.
Los principales ejercicios son:
Shavasana: Ejercicio de combate al insomnio y problemas del sistema nervioso. Realizado siempre acostado de espaldas, con los brazos al lado del cuerpo y las palmas de las manos hacia arriba. La respiración es hecha por las narinas con los ojos siempre cerrados.
Advasana: Tipo de ejercicio de combate al cansancio e irritación nerviosa. Es realizado con el practicante acostado de espaldas, relajado sobre el vientre. Los brazos quedan al lado del cuerpo casi enteramente flexionados. Uno de los lados del rostro se apoya en el piso; ojos cerrados; respiración lenta. El peso del cuerpo diminuye a cada respiración.
Ardha-Kurmasana: Combate la astenia y los dolores en la columna por exceso de trabajo. En este ejercicio el practicante se sienta sobre los pies, con las rodillas flexionadas y la frente en el piso.
Respiración Acústica: Ejercicio de combate a la dispersión mental. Para realizarlo es necesario arrodillarse con las manos unidas y apoyadas sobre la línea del externo; se debe inhalar por las narinas, esperar cinco segundos, y enseguida exhalar. Repita diez veces.
Lauliki: Para combatir la dismenorrea y los problemas intestinales. Arrodíllese, las manos apoyadas debajo del vientre, inhale proyectándolo, exhalar y al contraer el vientre, haga presión con las manos sobre él. Repita diez veces.
Pranayama Plexo Solar: Ejercicio para combatir el insomnio y la ansiedad. Acostarse en Shavasana con la palma de la mano derecha apoyada sobre el estomago. Hacer un masaje con el pulgar. Inhale y exhale quince veces.
Utkatasan: Combate la inseguridad y los problemas de la columna. Párese en la punta de los pies, al exhalar flexione las rodillas hasta abajo. Coloque las manos sobre las rodillas. La respiración es libre. Repita diez veces.
Pastchimotasana: Ejercicio para mejorar la musculatura de las piernas y del muslo. Para realizarlo es necesario acostarse de espaldas, llevar las piernas flexionadas al pecho, las manos quedan entrelazadas en las piernas y la cabeza queda apoyada en las rodillas. Al inhalar abra los brazos, elevando las piernas en un ángulo recto, exhale y enseguida regrese a la primera posición. Debe ser realizado veinte veces en un ritmo acelerado.
Parschwa-Padacalasana: Ayuda a combatir la flacidez abdominal. El practicante debe acostarse de espaldas en el piso, con los brazos abiertos y las piernas en un ángulo recto, la respiración ritmada. Para alcanzar los resultados esperados, debe bajar lentamente las piernas unidas y siempre estiradas, sin dejar que toquen el piso y enseguida elevarlas en un ángulo recto, repitiendo el movimiento veinte veces.
Urdwa-Paschimothanasana: Ejercicio para eliminar las toxinas que se acumulan en la región abdominal. Para realizarlo es necesario sentarse, con la columna recta, las rodillas flexionadas, las manos en los tobillos, inhalar y elevar las piernas, exhalar y regresar a la posición inicial.
Viparita- Karani: Ayuda en el combate a las varices y las jaquecas. Para comenzar el practicante debe acostarse de espaldas, con las piernas juntas y estiradas y las palmas de las manos en el piso. Las piernas serán elevadas en un ángulo recto. Dé un impulso con las manos en el cuadril.
Mudra-Asana: Funciona para acabar con la dispersión. Arrodíllese, mantenga el cuadril lejos de los pies, la frente y los codos quedan recostados en el piso y junte las manos con los vértices de los dedos para arriba.
Sasangasana: Combate la mala circulación. Arrodíllese con la cabeza en el piso, los brazos estirados para atrás del cuerpo, las manos cerca de los pies y el cuadril levantado.
Todos esos ejercicios anteriores deben ser realizados con una respiración coordenada, mentalización y ángulos correctos.

Julio 2002
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