El
limón es uno de los cítricos más
conocidos del mundo. Originario de Asia, su característica
principal es su acidez pero también es rica en
vitaminas y minerales, además tiene muchas propiedades
y ha sido utilizada desde los comienzos de la humanidad
labrando su reputación como un remedio contra el
escorbuto mucho antes de que la vitamina C fuese identificada.
Esta fruta es muy rica en vitamina C, además de
ser una fuente menor de vitamina B y E. El limón
es asimismo rico en potasio, magnesio, calcio y fósforo
además de ser una fuente de cobre, zinc, hierro
y manganeso.
Todos estos atributos son potencializados a través
de la concentración de sus propiedades por la Aromaterapia,
convirtiéndose así en una esencia multiusos
por sus variados beneficios.
Por su alto contenido en vitamina C ha sido tradicionalmente
usado para prevenir y tratar resfriados y gripes y a fortalecer
nuestro sistema inmunológico ya que potencia la
actividad de los glóbulos blancos. Además
se cree que ayuda a reducir venas varicosas.
La esencia del limón, considerado una fruta altamente
ácida, es muchas veces injustamente desaconsejada
para quienes padecen reumatismo. De hecho, sus ácidos
son metabolizados durante la digestión para producir
carbonato potásico - lo que ayuda a neutralizar
el exceso de acidez aliviando los dolores reumáticos
y artríticos.
El Citrus Limonum, su nombre científico, activa
las segregaciones estomacales ayudando a la digestión
si se toma en moderación, protege la membrana mucosa
que recubre el estómago y estimula para las funciones
del páncreas y del hígado.
La esencia del limón, recomendado ampliamente por
los aromaterapeutas, es uno de los más poderosos
astringentes que nos ofrece la naturaleza y puede ser
aplicado directamente contra cortes y roces para cortar
la hemorragia.
Su poderosa acción antibacteriana y antiviral hacen
de esta esencia una de las favoritas para las gárgaras
para gargantas doloridas, úlceras de boca y gingivitis.
Entre sus beneficios se encuentran: la estimulación
de la circulación de la sangre, ayuda a reducir
la presión arterial, tiene propiedades calmantes
y tranquilizantes, facilita la eliminación de toxinas,
buen protector contra el cáncer, reduce los niveles
de colesterol en sangre y previene contra el escorbuto.
Cabe mencionar que los humildes limones son capaces de
aromatizar, dar sabor, preservar y hasta de blanquear.
Claro esta que también puede tener efectos negativos.
Si se toma en exceso o se ingiere puro puede causar: acidez
estomacal, debe de evitarse cuando se padece de gastritis,
por lo que es recomendable su administración por
medio de la aromaterapia.
En la piel causa foto-sensitividad, o sea que la piel
se vuelve más vulnerable a los efectos del sol
momentáneamente. Por esta razón no se usa
cuando uno se va a exponer al sol inmediatamente después
de aplicarlo. Lo mejor es aplicarlo de noche.
El limón irrita la piel por lo que no debe de usarse
puro sobre esta, debe mezclarse con agua u otros ingredientes.
En muy pocos casos causa alergias.
La esencia del limón es usada como ingrediente
activo en preparaciones caseras, aquí unos ejemplos:
Mezclado con sábila (aloe vera) ayuda a limpiar
la piel. Es un desodorizante natural por lo que puede
usarse con agua o jabón para lavarse los pies o
las axilas si se padece de mal olor.
Para las manos ásperas y oscurecidas se mezcla
con azúcar granulada para exfoliar las manos.
Aplicado (10 gotas) por unos minutos con un plátano
y una cucharada de miel sobre la piel limpia sirve como
mascarilla nocturna para suavizar la piel.
Para tratar los resfriados se mezcla en medio litro de
agua, se hierve sin tapar hasta que el liquido quede reducido
a la mitad y se añade una cucharada de miel.