La
energía en la Medicina Alternativa es un factor
de gran relevancia, pues en ella se basa todo un concepto
general sobre el bienestar y la salud del hombre, así
como la armonía del universo.
Al mismo tiempo para la ciencia es un tema importante
pues ésta ha comprobado que la energía está
presente en todas partes, tanto en la materia como en
el espacio.
Al respecto, el investigador de medio tiempo en la Facultad
de Física de la UNAM, Cándido González,
manifiesta que el control de la energía permite
al ser humano, como ser inteligente, lograr todo lo que
su voluntad le permita.
Esto es, potenciar la energía a través de
su control para lograr grandes objetivos como es desde
mover un objeto sin intervención de un tercero
o bien el lograr objetivos enfocados en el bienestar como
es el cambiar uno mismo para lograr cambios en los demás,
pero todo esto con un fundamento científico.
Egresado del Instituto Politécnico Nacional como
Ingeniero Civil, González Gutiérrez narra
con certeza que el manejo de la energía, como muchas
veces lo vemos en terapias como la pranoterapia, la cristaloterapia,
regulación energética, reiki y otras muchas
más (las mayoría de las cuales son manejadas
por terapeutas del Centro de Convivencia Holístico,
CENCOH), no es cuestión de magia sino del control
de la energía que emana de nuestro propio cuerpo.
En su investigaciones ha encontrado que las células
del cuerpo humano tienen una carga de energía que
al combinarse producen la energía necesaria para
hacer funcionar de manera idónea todos nuestros
tejido, órganos y sistemas, pero al mismo tiempo
señala que esta energía puede ser potencializada
de tal manera que puede lograr cambios visibles en objetos
y acciones, aunque estas manifestación energética
no puede ser aún totalmente demostrada por la ciencia.
Su Teoría sobre la Energía indica que el
hombre posee una capacidad energética la cual tiene
una potencia que puede ser neutra, negativa y positiva.
Cándido González, en entrevista exclusiva
con Boletín CENCOH, señala que la potencia
energética la poseen todos los seres humanos pero
en un estado neutro pues esta no es utilizada con grandes
objetivos más que para “vivir por vivir”,
en cambio la energía negativa y positiva son utilizadas
para lograr algún objetivo en particular.
Un ejemplo claro sobre esta explicación puede verse
en los terapeutas energéticos que, algunos sin
saberlo, utilizan la energía a través de
diversas técnicas para aliviar enfermedades presentes
en el hombre, manejan energía positiva, pero también
hay quienes valiéndose de la misma energía
buscan hacer un mal o dañar.
Aclara que no siempre se necesita de un ritual o bien
de objetos para realizar el trabajo energético,
sino más bien de una capacidad basada en la voluntad
para lograr que la potencia energética aumente
y logre los objetivos de quien la controla.
En su teoría agrega que la capacidad de control
de la energía la tienen todos los seres humanos
aunque no es fácil de lograr pues depende en grado
importante de una gran voluntad y del interés por
lograr algún objetivo benéfico, así
como de gran concentración para lograr el absoluto
control de la energía.
El también director de la preparatoria Federico
Froebel, señala que la resistencia que uno mismo
provoca a través del subconsciente es el freno
del “Potenciómetro de la Voluntad”,
circuito perteneciente a la teoría de González
Gutiérrez, basado en la idea de que toda persona
es capaz de potenciar la energía completando un
circulo que evita con la ayuda de un factor externo de
energía todas las resistencias que puedan obstruir
el trabajo energético.
Es así como Cándido González explica
la capacidad energética del hombres que es capaz
de lograr grandes objetivos, bienestar, más allá
de mover objetos de un sitio a otro, pero concluye que
este control de la potencia energética nunca se
logrará sino se toma en cuenta que todo cambio
que se inicie debe comenzar por un mismo: “Yo Conmigo”,
como señala al referirse al entender, comprender
y lograr los cambios energéticos a partir de uno
mismo.