
El siglo XXI es resultado de muchos
cambios que han modificado a la sociedad
durante décadas: relaciones improductivas y malos tratos que sin identificarlos
como buenos o malos, repercuten en la educación, forma de vida y desenvolvimiento
de las nuevas generaciones.
Un cuestionamiento interesante,
es encontrar la respuesta al por qué tanto los matrimonios jóvenes,
como los de muchos años, empiezan cada vez con
mayor frecuencia a utilizar el divorcio como un acto
común y como un recurso que los ayuda a escapar
de problemas principalmente de interacción.
Por esta razón, desde 1973, se conjugaron opiniones
y percepciones de pedagogos, médicos, psicólogos
e incluso sacerdotes, con un solo objetivo: encontrar
una guía para conocer profundamente la psicología
de la relación de pareja, el valor del conflicto,
sus elementos y medios de crecimiento, además
de desarrollar habilidades para entrevistar, diagnosticar
e intervenir en la dinámica de la relación
de parejas, utilizando su propio potencial de desarrollo.
Resultados de estas investigaciones,
se hacen tangibles en el Centro de Orientación y Promoción
Humana AC (COPHAC), que con dos sedes -uno ubicado en
la colonia Prado Churubusco y el segundo en Satélite-,
están bajo el mando de la rectora María
Sánchez, mujer que denota en su semblante experiencia
y conocimiento sobre las relaciones humanas, y deja ver
el exhaustivo trabajo que durante años ha desempeñado
con el afán de entender el por qué de los
conflictos familiares y revelarlos a la población
para contribuir con un cambio benéfico.
Con la sencillez que posee, explica
cómo se dio
el proceso de estudio y afirma que el primer punto de
análisis fueron las mujeres, quienes argumentaban
un mal trato físico, verbal y emocional por parte
del hombre, pero para no parcializar la información
y conocer la problemática desde distintas posturas,
prosiguieron con una serie de investigaciones enfocadas
ahora al hombre y sus sensaciones hacia la mujer.
Como resultado de la investigación tanto con
hombres como con mujeres, quedó claro que en la
relación de pareja se genera un circularidad que
los dos alimentan, claro está que sin tener la
conciencia de hacerlo pero se establece un mecanismo
que condiciona que uno reaccione a la conducta del otro
y viceversa; por ejemplo:
Algunas mujeres cuando han querido
salir a estudiar o a trabajar, suelen “pedirle permiso a su pareja” cosa
que genere que el señor tome el papel de autoridad
sobre ella y entonces para darle gusto a su pareja acepta
pero a veces con la condición de “que no
descuide” su casa cosa que en un principio ella
agradece y queda complacida, pero con el tiempo cuando
se ve agobiada con la doble jornada, se siente explotada
y se queja, culpa a su esposo de desconsiderado.
La rectora Sánchez, explica también que en la familia mexicana
la suegra juega un papel fundamental, ya que primero es hija, hermana, novia
y se da cuenta de los errores que cometen sus padres; posteriormente es madre
y esposa, y efectivamente no comete los mismos errores, comete otros. Para
finalizar, se convierte en suegra y repite patrones que padeció siendo
novia; es entonces cuando se da cuenta que es una prolongación de quien
la educó y lejos de corregir los errores, sólo los modifica.
Aquí es donde interviene COPHAC, y como un apoyo
hace ver a los padres “que no están viendo
a sus hijos, no los están escuchando en sus necesidades,
sino que se están viendo ellos con sus propias
necesidades que tuvieron como hijos”.
El Centro de Orientación y Promoción
Humana AC, además de ser un centro de investigación,
lo es también de docencia, ofrece en cinco semestres
la Maestría en Orientación y Desarrollo
de Parejas, así como diplomados, especialidades,
talleres o cursos enfocados al núcleo familiar,
además de brindar al alumnado y profesionistas,
las investigaciones que han realizado en todo el país,
básicamente en puntos estratégicos y distintos
niveles socioeconómicos para poder ampliar el
campo de análisis, ya que lo importante es empezar: “ser
como la humedad, que caiga una gotita y se esparza”.
Es un hecho que no se puede cambiar
la forma de pensar de una persona de un día para otro, argumentó la
rectora. El problema primordial, es el inconsciente colectivo
que todos van arrastrando de generaciones pasadas, el
cual es muy difícil de erradicar de golpe y que
sólo poco a poco, con ayuda, se puede liberar.
Es de igual importancia tener convicción en lo
que se hace para después “no achacarnos
prejuicios” que pueden resultar negativos.
Para COPHAC, donde también se ofrecen terapias
personales, de pareja y grupales, el proceso de cambio
es muy importante en cada individuo, siempre sin esperar
a que el otro comience, ya que si esto sucede es probable
que nadie lo haga y el problema continúe; sin
embargo al empezar uno, puede propiciar el cambio de
su entorno.
Plena, María Sánchez, destaca que en
el mes de noviembre COPHAC celebrará su 30 aniversario
con una exposición cultural, en la cual exhibirá desde
sus inicios el desarrollo y los resultados obtenidos
en los estudios de tres décadas, al mismo tiempo
presentará un concierto sorpresa.
En la calle de Vía Láctea número
45, en la Prado Churubusco, está el edificio que
ha forjado sus conocimientos con base a la experiencia,
estudio y análisis de varias personas que han
desempeñado un trabajo arduo desde 1973. Para
ellos, sostiene la rectora María Sánchez
lo primordial es no pecar de ignorancia y fomentar la
transmisión del saber, incluso ofrecen facilidades
para aquellos que no cuentan con recursos suficientes.
Para estar en contacto con la población, ofrece
dos vías alternas, comunicarse al teléfono
56 97 82 58 o por vía internet al mail cophac@cophac.com,
siempre abiertos a ofrecer un recurso que puede ser óptimo
y determinar un cambio en la vida.
“La familia es la célula
de la sociedad, la pareja lo es de la familia, atendamos
a la pareja”
COPHAC