<%@ Language=VBScript %> Tanatología Holística para darle sentido a la muerte :::..Visión Holística
 
 

TANATOLOGÍA HOLÍSTICA PARA DARLE SENTIDO A LA MUERTE

Rita Casillas, tanatóloga holística.El aspecto biológico prácticamente inevitable, los diversos modelos culturales y personales del morir, las creencias y rituales y además aspectos sociales configuran en nuestra civilización una cultura de temor a la muerte. Sin embargo el principal fin de la tanatología, es el de desmitificar la muerte y el morir aprendiendo a convivir con ella.
“Siendo tanatólogo lo único que puedes dar básicamente al enfermo terminal es apoyo emocional para ayudarles a reconocer su carácter de espiritualidad. Somos muy honestos y solo brindamos calidad de vida no una opción de curación, señala la tanatóloga holística Rita Casillas García.
Explica que en realidad “la tanatología trata a las personas para que puedan vivir para bien morir. Vivimos pero no sabemos vivir. Cuando nos diagnostican una enfermedad en etapa terminal nos damos cuenta realmente que no hemos vivido, sino que hemos pasado los días así, sin más, y hasta que sabemos que vamos morir queremos tomar las riendas de nuestra vida y hacer lo que no hemos hecho. Nos damos cuenta de que hemos lastimado a personas y que no nos hemos amado realmente”.
Enfermera titulada con amplios conocimiento en medicina alternativa, los cuales aplica al ejercicio de la tanatología, Casillas García, describe que la muerte lleva al enfermo terminal a un proceso de duelo, conformado por cinco etapas: negación de la enfermedad, enojo por la situación, regateo espiritual, depresión y aceptación, las cuales afectan tanto al enfermo como a sus familiares.
Indica que tanto el paciente como los familiares regularmente sufren padecimientos como estrés, migraña, estreñimiento y nerviosismo causados por la situación por lo que “incorporo la medicina alternativa con el masaje corporal, principalmente el reflexológico, acupresión y aromaterapia para quitarle lo aprensivo a la gente y dando solución a estos problemas“.
La medicina alternativa ayuda al enfermo terminal a recuperar la vitalidad después de estar postrados recibiendo la atención médica. “No los vas a curar pero si a hacer sentirse mejor”, explica.
Agrega que “muchas veces el cuerpo de los enfermos se deteriora, no por la enfermedad sino porque pasaron largas terapias de quimioterapia, radioterapia y tratamientos químicos por largo tiempo y por medio de herbolaria, envoltorios, hidroterapia haces sentir mucho mejor a los pacientes”.
De forma contundente expresa que “la medicina alternativa tiene mucho que hacer y que darles a los pacientes con enfermedades terminales. Estoy convencida que hay deficiencias en la tanatología médica habiendo tanta riqueza en la medicina alternativa. Tener a un paciente vivo con sondas y catéteres no es darle calidad de vida como lo puede hacer la medicina alternativa”.
Al mismo tiempo cuestiona: “¿Que es lo más valioso, abrazar a tu ser querido hasta el último momento o esperar que la ciencia médica haga todo lo necesario y que te entreguen un cuerpo sin vida?”
Y responde con preocupación: “cuando trabajas en el medio alópata no te dejan aplicar libremente la medicina alternativa, solo en casos y con el consentimiento del médico. Precisamente por el desconocimiento de las técnicas alternativas pues piensan que son charlatanerías”.
Además aclara que la medicina alternativa es de carácter externo por lo que no interfiere con la medicina alópata que utilizan los médicos. “Somos muy respetuosos de la medicina alopática y no interferimos jamás en las decisiones medicas”.
Con la capacidad de llevar a un paciente a su hogar y de regresarle su movilidad luego de salir del hospital, Casillas García logra que el último momento de una enfermo terminal sea mejor que la que pudiera dársele en un hospital.
Defiende su práctica tanatológica basada en la medicina alternativa al señalar que ésta busca una muerte digna en la que el paciente se encuentre rodeado de sus seres queridos y mejorar su calidad de vida dentro de lo posible.
“Debemos regresar a nuestras raíces porque la calidad de vida de nuestros antepasados es mucho mejor que la que brinda la medicina alópata”, señala.
De la relación con los familiares del enfermo terminal describe “les enseño como manejar a su paciente y como cuidarlo de acuerdo a la enfermedad, ya que a muchos diabéticos no puedes tocarlos de los pies y en otras ocasiones es distinto”.
Aclara que desde el momento del diagnóstico del paciente debe estar presente el tanatólogo para darles el apoyo y aceptar que se encuentra en la fase terminal de la enfermedad; asimismo, concluye, que la reflexología podal y la aromaterapia son las técnicas más recomendadas para estos tratamientos pues con ellas ayudas a desintoxicar a los pacientes que han ingerido muchos medicamentos en sus tratamientos. Esto aunque mucha gente mal informada piensa que no es adecuado.
Cabe señalar que el concepto Tanatología, procede del griego thánatos (= muerte. En el imaginario griego junto a su hermano Hypnos son los porteadores del muerto, cumpliendo la función del dulcificar el viaje, junto a Hermes y Caronte) y logía (= ciencia). Ciencia encargada del estudio de la muerte. Término acuñado por el ruso Elie Metchnikoff (1901).
"Todas las teorías y toda la ciencia del mundo no pueden ayudar a nadie, tanto como un ser humano que no teme abrir su corazón a otro".
Elisabeth Kübler Ross.

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LA NUEVA TANATOLOGÍA
Las variantes tradicionales de la tanatología se ocupan de los cadáveres. La Nueva Tanatología, que surgió hace tres décadas, se ocupa de las personas: atención de los pacientes terminales y de sus familiares.
Hay dos profesionales que son claves en este surgimiento: la doctora Cicely Saunders, enfermera, y la doctora Elizabeth Kübler - Ross, médica.
Se entiende por "hospice" la orientación desarrollada en 1967 por la doctora Cicely Saunders, enfermera, en Inglaterra. Esta modalidad de trabajo sostiene que la persona que va a morir puede y debe ser asistida para aliviar el dolor y otros síntomas físicos y psíquicos provocados por la enfermedad y sus vicisitudes. Más que un lugar físico en donde la persona va a morir con dignidad, que también lo es, es una actitud frente al paciente y su familia, que siempre toma en cuenta: el control del dolor y de otros síntomas que se presenten; la persona con enfermedad terminal es una persona, no una cosa que puede manipularse; el paciente tiene el derecho a saber el estado de su enfermedad y los tratamientos paliativos que se le suministran; el apoyo a la familia, que es fundamental para poder ayudar a la persona con enfermedad terminal; el equipo actúa ayudando en los procesos de aflicción y duelo, detectando los casos de duelos patológicos, y sugiere la terapia adecuada.
La doctora Elizabeth Kübler - Ross, médica psiquiatra suiza, profesora de psiquiatría de la Universidad de Chicago, comienza en Estados Unido la atención sistemática de los enfermos terminales. Propone modos de aproximación a sus ansiedades.
En 1969 publica su primer libro: Sobre la muerte y los moribundos. Describe en los pacientes terminales cinco estadios psicológicos en el proceso que finaliza con la muerte, donde predominan sucesivamente diferentes emociones: a) de negación y aislamiento, b) de rabia, c) de negociación, d) de depresión, e) de aceptación.
Por lo que a la Tanatología se refiere, "La Ciencia de la Muerte" este término fue acuñado en el año de 1901 por el médico ruso Elías Metchnikoff, quién en el año de 1908 recibiera el Premio Nobel de Medicina. En ese momento la Tanatología fue considerada como una rama de la medicina forense que trataba de la muerte y de todo lo relativo a los cadáveres desde el punto de vista medicolegal.
En 1930 como resultado de grandes avances en la medicina empieza un período en el que se confina la muerte en los hospitales, ya para la década de los cincuentas esto se va generalizando cada vez más y así el cuidado de los enfermos en fase terminal es trasladado de la casa a las instituciones hospitalarias, dando por resultado que la sociedad de esa época "escondiera" la muerte en un afán de hacerla menos visible para que no le recordara los horrores de la guerra que acababa de terminar.
Después en la década de los sesentas se realizaron estudios serios, sobre todo en Inglaterra que nos muestran que la presencia de los familiares durante la muerte de un ser querido se vio disminuido a sólo el 25%. Durante esa época se hace creer a todos que la muerte es algo sin importancia ya que al ocultarla se le despojaba de su sentido trágico convirtiéndola en un hecho ordinario, tecnificándola y programándola, se le relega y se le considera insignificante.
La Dra. Elizabeth Kübler Ross es quién se da cuenta de los fenómenos psicológicos que acompañan a los enfermos en fase terminal durante el proceso de muerte, define la tanatología como una instancia de atención a los moribundos. Por lo que se le considera la fundadora de esta ciencia. Es ella a través de su labor quien hace sentir a los moribundos miembros útiles y valiosos de la sociedad, y para tan fin crea clínicas cuyo lema es "ayudar a los enfermos en fase terminal a vivir gratamente, sin dolor y respetando sus exigencias éticas".
La función de una entidad que se dedica a la Tanatología es la de ser una instancia asistencial que responda a los requerimientos y necesidades de los enfermos crónicos y terminales; así como a todas aquellas personas que han sufrido una pérdida significativa, a sus familiares y su entorno, ayudándoles a reencontrar el sentido de su existencia, respetando su marco de valores y creencias.

Septiembre 25, 2002
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