La
medicina alternativa siempre ha dado grandes sorpresas
debido al carácter casi mágico de sus resultados,
los cuales no tienen una extensa explicación científica
pero si gran respaldo por pruebas comparativas de enfermos
quienes fueron desahuciados por la medicina alopática
y que terminaron curados por el naturismo.
Tal es el caso de la técnica utilizada por Heloisa
Helena Ribeiro, terapeuta alternativa de origen brasileño
que trae a México una nueva terapia llamada sanación
psíquica, la cual consiste en una sanación
magnética que fluye a través del poder de
las manos.
Ésta técnica de sanación cura padecimientos
crónicos, físicos, mentales y psíquicos
donde se alcanza un nivel de conciencia superior, equilibrando
y recargando el campo aural con el poder curativo y restaurando
los órganos deteriorados por las enfermedades.
Con amplios conocimientos de masaje, psicoterapia, aromaterapia
y músicoterapia, Heloisa Ribeiro proviene de una
familia de sanadores quienes de generación en generación
trasmiten un alto nivel de sanación.
A pesar de la negativa de la terapeuta brasileña
por poner en practica su herencia curativa, hace dos años
comenzó a realizar su terapia en México
logrando resultados sorprendentes en niños con
problemas neuronales y hasta tratamiento en los que el
cáncer de una paciente va mejorando notablemente.
En entrevista exclusiva con Visón MX señala:
“mi área era otra y yo no quería trabajar
con esta técnica a pesar de que la conocía
debido a que hay un sufrimiento a la hora de curar”.
“Cuando realizas la sanación sientes en tu
cuerpo el dolor y sufrimiento que tiene el paciente y
aunque es pasajero no me agrada además de que ese
era el motivo por el cual no impartía esta terapia.
Agrega que también este dolor también se
compensa con una gran satisfacción que provoca
el poder sanar a la gente de esta menara”, además
“mi vida cambio, me siento un ser humano más
fuerte”.
Alegre por el don de sanar que posee describe los aspectos
generales de su sesión terapéutica: “Yo
trabajo con las manos y no es necesario tocar a las personas.
Cuando trabajo siento una energía muy fuerte que
va sanando tanto mental como físicamente”.
“Trabajo la terapia con música y después
entro en un trance y voy sanando a los enfermos con padecimientos
como cáncer, problemas neurológicos, infertilidad.
“Siento un gran amor por el paciente como el que
se siente por los hijos. No estoy sola tengo la presencia
de ángeles ayudándome y manifestándose”,
señala.
Conciente de no poder explicar con exactitud el funcionamiento
de la sanación que realiza Heloisa Ribeiro agrega
que todos tenemos el poder de sanar aunque algunos con
una capacidad más grande.
Con ocho años radicando en México recuerda
que fue hace dos años cuando comenzó a utilizar
su herencia curativa, sin dejar a un lado las técnicas
alternativas que conoce y que en ocasiones combina con
la terapia psíquica.
Alegre y con una sonrisa en la boca por recordar los primeros
resultados de su terapia describe que atendió a
dos niños con problemas neurológicos quienes
ahora caminan, hablan y están sanando progresivamente.
“Cuando se aceraron personas a mi con el desahucio
por parte de los médicos alopáticos”
es cuando accedí a aplicar mi herencia curativa
la cual al paso del tiempo me ha dejado excelentes recuerdos.
Recalca que desde la primera sesión que imparte
es cuando indica al paciente el tiempo que va a durar
el tratamiento, no siendo este hasta ahora mayor a cinco
meses.
Además, indica, como respaldo de la efectividad
de la sanación psíquica “tengo videos
del tratamiento y comprobantes médicos para respaldar
la eficacia de mi terapia”.
Del mismo modo expone y explica que no todos los tratamientos
han sido efectivos pues el escepticismo y la intención
de no querer sanar inhiben los resultados de la misma.
Explica que los tratamientos ideales son de tres sesiones
por semana para lograr los mejores resultados, aunque
aclara que estas sesiones regularmente son semanales.
Entre los recuerdos sobresalientes de su vida como terapeuta
en México señala que en una ocasión
una mujer de edad avanzada no podría caminar debido
a un problema en las rodillas pero después de tres
sesiones regresó a pie y contenta por los resultados.
La más destacada de sus terapias fue la que aplicó
a dos niños con problemas neuronales a quienes
los médicos alópatas habían desahuciado
y que ahora corren y juegan sin problemas.