Domingo Mayo 28, 2017

AUNQUE PESE

Encuestas incluidas.- Como ha sido práctica común las encuestas políticas no se realizan ni utilizan para conocer el sentir popular sobre tal o cual político que a su vez sean tomadas para corregir o afianzar estrategias hacia determinado fin de gobierno o electoral, sino que al hacerse a modo y divulgarlas en los medios sirven para inducir la apreciación ciudadana, manipularla y convencer anticipadamente sobre resultado.

En las condiciones políticas actuales en las que se anticipó la lucha electoral, ante la debilidad del gobierno federal, las encuestas empiezan a cumplir con su objetivo inductivo en complicidad con los medios que dan amplia difusión a resultados parciales como sucedió con la muestra presentada por Consulta Mitofsky y publicada inicialmente por El Economista y mucho más ampliamente replicada en redes sociales.

En dicho muestreo aplicado a mil personas mayores de 18 años en la República, entre el 4 y 7 de marzo pasado, 28 meses antes de los comicios federales, se plantearon 16 distintos escenarios de presuntos candidatos a la Presidencia por los distintos partidos políticos y con la añadidura de eventuales aspirantes independientes, bueno, específicamente Jaime Rodríguez, “El Bronco”.

La información ampliamente difundida resalta que el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong sería el único priista, y Margarita Zavala, la única panista, capaces de ganarle a Andrés Manuel López Obrador, pero minimizan que de los 16 escenarios planteados en 11 ganaría el tabasqueño.

Llama la atención que el líder de Morena mantiene un consistente respaldo popular que va de 17.5  a un 20.6 por ciento, esto es un promedio de uno de cada cinco encuestados a su favor, independientemente del alto porcentaje, cerca de 40 por ciento, de personas que no contestaron  o dijeron no saber por quién inclinarse.

Parece clara la intención del resultado de la encuesta de favorecer al titular de Gobernación con un respaldo de 21 por ciento, muy por encima de otros miembros del Gabinete como Luis Videgaray, que en el mejor de los casos alcanza un 16.2 por ciento de aceptación; Aurelio Nuño 13.7; José Antonio Meade, 13.6 y José Narro Robles, 13.1 por ciento.

Es extraño que de los no integrantes del Gabinete, sea el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, el mejor posicionado entre los tricolores con 17.1 por ciento, muy por arriba de Manlio Fabio Beltrones, quien alcanza solo 15.7 por ciento, o de la única mujer priista presentada en la muestra, Ivonne Ortega, que se ubica en 14.4 por ciento.

Cómo entender que el secretario de Gobernación, sobre el que pesa la aguda inseguridad pública nacional; los casos de Iguala, Tlatlaya, Apatzingan y Tierra Blanca; la debilidad en la gobernabilidad del país y control político sobre estados y municipios (a quienes culpa de todo mal como si no fueran parte de la Federación) este también posicionado.

Cómo entender que el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, tenga tanto respaldo con las  mentiras emitidas por su administración en el caso Tlatlaya; los cientos de feminicidios sin resolver; la inseguridad pública; la marginación y pauperización creciente en la zona conurbada a la CDMX; los escándalos de corrupción de funcionarios mexiquenses con OHL y demás casos bochornosos.

Realmente no es posible entenderlo, pero Mitoksy y los medios que lo replican dicen que así es.

SUSURROS

Por cierto que la empresa española OHL es centro de otro gran escándalo, pero este no involucra solo al gobernador mexiquense, Eruviel Ávila, o al titular de la SCT, Gerardo Ruíz Esparza, sino directamente al Presidente Peña Nieto, al revelar que éste se reunió en privado, durante su pasada visita a España, con Juan  Manuel Villar Mir, presidente de la empresa española y los Reyes de España, Felipe y Letizia, para solicitar su ayuda para que la empresa Infraiber no instale un sistema de verificación de aforo vehicular en el Circuito Exterior Mexiquense, por la que incluso ya se cobran 50 centavos adicionales a los automovilistas en el peaje. En España ha sido una bomba, ¿y aquí?

Resulta increíble que el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, no sude ni se acongoje ante el desastre por él causado que vive su estado. Ahora es directamente la rectora de la Universidad de Veracruz, Sara Ladrón de Guevara, la que encabezó una manifestación para exigir que el gobierno estatal le entregue los más de dos mil millones de pesos que Duarte adeuda a la casa de estudios. Pero el gobernador tan campante.

 

 

 

Email:  salvadormartinez@visionmx  Twitter:  @salvador_mtz

 

 

 

 

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