Viernes Septiembre 22, 2017

AUNQUE PESE

GANÓ EL SISTEMA.- En el resultado electoral de este domingo el sistema se levantó como el único y absoluto ganador.

 

Sí, ese viciado, vetusto, anquilosado, corrupto y detestable sistema político mexicano se erigió como el avasallador triunfador de los comicios federales y estatales, ya sea con el nombre de PRI, PEVEM, PANAL, PAN, PRD, Morena o seudo indendientes, da igual, el establishment ganó de todas… todas.
 
De nada sirvieron las movilizaciones populares en diversas ciudades del país, las innumerables expresiones de repudio ciudadano expresadas en las redes sociales, las campañas antivoto o antisistema, lo que queda es más de lo mismo y, a lo mejor peor, con más represión y autoritarismo.
 
Tampoco fueron suficientes las amplias muestras de corrupción del decadente sistema, expresadas en casas blancas o rosadas de dudosa procedencia, los moches y desmoches exhibidos en llamadas telefónicas de diputados, senadores, funcionarios y altos ejecutivos de poderosos consorcios empresariales transnacionales, que se reparten ilegalmente la riqueza nacional.
 
No alcanzaron a influir en las urnas el estancamiento económico, la devaluación de la moneda en más de un 20 por ciento, el mayor y muy peligroso endeudamiento externo, ni la entrega de los recursos naturales de la nación a las grandes y poderosas empresas globales.
 
Ni siquiera bastaron la infame pobreza que sume en el abandono a más de 50 millones de mexicanos, los salarios de hambre de la masa trabajadora, la carencia de oportunidades de educación, trabajo y desarrollo para la inmensa mayoría de la población nacional, el sistema salió avante una vez más.
 
Y qué decir de la explosiva penetración del narcotráfico en prácticamente todo el territorio nacional que victimiza a propios y extraños, que tortura y mata a todo aquel que se le enfrenta, que atemoriza a la población, que avasalla y somete, que penetra y domina al poder político. 
 
El crimen organizado tampoco pudo derrotar al sistema o quizá no quiso derrotarle porque le da cabida y posibilidad de expansión y, fue tal vez, parte sustantiva de lo que lo soportó.
 
Sea así o no, podemos quedarnos con la gran conclusión oficial de la jornada “con el sufragio, los mexicanos reafirmaron su deseo de tener un país de derechos, libertades, democracia y pluralidad”.
 
SUSURROS.- En Nuevo León ganó el PRI y el alto empresariado neoleonés, representado por un seudo independiente, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, alias “El Bronco”, de 57 años de edad y 33 años de priísta. Con él el sistema “probó” que la figura de candidato independiente es válida, aun cuando es claramente inequitativa e insuficiente para permitir a un ciudadano, por popular que sea, alcanzar un triunfo electoral, salvo que cuente como “El Bronco” con sinnúmero de recursos para su campaña electoral… La capacidad y nivel de los votantes a nivel nacional para analizar a los candidatos a puestos de elección popular, examinar  sus capacidades personales, ideologías, virtudes para gobernar o legislar y así tomar la mejor decisión para elegir por quien votar, bien puede expresarse, como el mejor ejemplo, lo sucedido en Cuernavaca, donde Cuauhtémoc Blanco, al parecer ya tiene el triunfo en la bolsa… En la única plaza donde podrían presentarse cambios de fondo derivados del resultado electoral es en el Distrito Federal, ya que el mosaico político varió por completo, la entrada victoriosa de Morena, la debacle perredista y los reacomodos de poder del PRI y el PAN hacen de la capital de la República el mejor laboratorio político con miras al 2018.

 

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