Viernes Junio 22, 2018

AUNQUE PESE

Este arroz, ya se coció

 

Desde semanas atrás el candidato presidencial por la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, externó a sus simpatizantes su plena seguridad en el triunfo electoral el próximo primero de julio con la coloquial frase de “este arroz ya se coció”.

De inmediato su contrincante priista, José ANTONIO Meade, le respondió que ese arroz podría quemarse, con lo que auguraba malos resultados para El Peje y promisorios para él mismo, pero a sólo 32 días de los comicios y a 28 del cierre de las campañas pareciera que en efecto el triunfo del tabasqueño está asegurado.

Todas las encuestas dan el triunfo a Obrador, cada vez con más puntos de ventaja sobre Anaya, como segundo lugar y Meade como tercero, sin que hasta el momento le hagan mella todas las declaraciones de poderosos empresarios (como los dueños del Grupo México, Lala o Vasconia) sobre el peligro para México que significa el candidato de Morena.

Para los principales analistas el tiempo ya es muy corto para revertir las tendencias, por lo marcado de la ventaja, y algo “muy gordo” tendría que pasar para que no ganara ya sabes quién.

Sin embargo proliferan las voces amenazantes con el fraude electoral y otras más ingenuas que sostienen que todas las encuestas están pagadas, cosa que no sería de dudarse, porque así se ha sospechado en el pasado, pero sí resulta difícil pensar que sea la oposición y los medios tradicionalmente oficialistas quien las paguen para hundir a Meade, frenar a Anaya y catapultar a Obrador.

De ser así, estaríamos en un  proceso electoral reciclado del de hace 18 años, cuando todos aseguraban que el triunfo del priista Francisco Labastida, sobre Vicente Fox, estaba asegurado con la entrada en operación del “aparato” del partidazo (afamado por su operación de fraude electoral), pero ello no sucedió y años después se supo que si el ”aparato” actuó fue en contra del entonces supuesto candidato oficial.

SUSURROS

El incremento de la violencia en todo el país es un signo más que preocupante, no solo por la total ineptitud de las autoridades federales, estatales y municipales, sino porque sucede en medio de la recta final del proceso electoral, que de suyo se presenta con altos niveles de riesgo por la crispación  social que ha despertado.

De nueva cuenta ha sido asesinado un periodista en Tamaulipas, el corresponsal de Excélsior, Héctor González Antonio, y en la zona metropolitana de Guadalajara se suscitaron cuatro balaceras con saldo de más de cuatro muertos.

El peligro transita por senderos muy peligrosos.

Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Twitter: @salvador_mtz

                  

 

 

ooOoo

 

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