Miércoles Octubre 17, 2018

 

 

Privatizaciones de izquierda

 

Las diversas modalidades de venta de activos y desincorporación de empresas estatales por parte de los gobiernos han sido duramente criticadas por la izquierda por considerarles estratagema “neoliberal” que privatiza ganancia y socializa pérdidas… pero ahora, un gobierno de origen izquierdista como el de Andrés Manuel López Obrador, perfila la privatización más grande de América Latina con la concesión del NAIM.

Las privatizaciones -como las estatizaciones- no son malignas ni benignas per se; son herramientas de política pública para allegar recursos y/o capacidad regulatoria a los gobiernos. En el caso mexicano, a pesar de amargas y onerosas experiencias como la quiebra y rescate de la primera privatización bancaria, hay casos positivos como fue la venta de Telmex a Carlos Slim y su posterior modernización; o la del sistema ferroviario que sirvió para financiar las pensiones de los trabajadores del ramo y permitió a Kansas City, a cargo de José Zozaya, y a Ferromex que lleva Alfredo Casar, formar un eficiente sistema masivo de transporte ligado al TLCAN.

En el caso del Nuevo Aeropuerto, dice el presidente electo que le negó a Carlos Urzúa disponer de 88 mil millones de pesos (4,600 millones de dólares) para culminar el proyecto a cargo de Federico Patiño, y sugirió que en todo caso lo pague el consorcio que construye el Edificio Terminal y la Pista 3, es decir Ideal, Prodemex de Olegario Vázquez Aldir, La Peninsular de Carlos Hank y GIA al mando de Hipólito Gerard. No suena mal sí se catalogan como gasto esos 4,600 millones de dólares… pero en verdad son inversión.

Usar esos recursos como inversión, conforme a estudios de la CANAERO que encabeza Sergio Allard, culminaría un aeropuerto que por sólo cobro de Tarifa Única Aeroportuaria aportaría 15 mil millones de dólares netos en sus primeros ocho años. La tasa de retorno triplica el recurso original. No se considera la generación de IVA, ISR e IEPS que de manera constitucional son para el Estado.

Así, de concesionarse todo el NAIM, el beneficio de neto será para empresas privadas; caso contrario, esa fortuna será para un gobierno con grandes apremios sociales. Tal es la disyuntiva de inversión de un gobierno de izquierda.

 

Paladín de opereta

Quien motivó risitas fue Carlos Ramírez pues durante la Tercera Convención de Afores 2018 se autoproclamó impulsor y protector de la competencia pues dijo que su gestión en la Comisión Nacional del Sistema de Horror -perdón- Ahorro para el Retiro (Consar) aporta “información útil” a los trabajadores. Mmujjj, cómo no. Ese cúmulo de información, abigarrada para el común de los humanos, es finalmente inútil pues no ayuda a los trabajadores a cambiarse de Afore y obtener mejor rendimiento neto. Tal vez Ramírez deba repasar las palabras del próximo subsecretario de ingresos, Arturo Herrera, quien dijo pugnará por reducir las comisiones que se cobra a los ahorradores y que para ello está la competencia.

Tequila Morena

Don PanchitoGuzmán, diputado morenista y líder del Consejo Nacional de Agaveros y miembro del Consejo Regulador del Tequila, presentó una audaz iniciativa para la bebida nacional por excelencia. Mañana le platica.

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@mfloresarellano

 

 

 

9 de octubre de 2018

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