Sábado Julio 22, 2017

AUNQUE PESE

Severo Desgaste.- A poco más de 40 meses de la presente administración el desgaste que presenta el presidente Enrique Peña Nieto es mayúsculo.

Tradicionalmente el cuarto año de gobierno se consideraba el año del Presidente, por encontrarse este a plenitud de su mandato con un Congreso surgido a modo con el que podría imponer sus leyes sin problema y gozar del dominio político absoluto.

El quinto año era el del movimiento de las “fuerzas vívas”, hoy denominados poderes fácticos, para mover sus piezas en torno a la sucesión presidencial del último año del sexenio.

Peña Nieto arrancó su gobierno con gran empuje que le permitió imponer, gracias al Pacto por México, reformas llamadas estructurales (financiera, educativa y energética) que permitirían, según él y sus panegíricos, sacar del rezago económico, educativo y social al país con crecimientos superiores al cinco por ciento anual y una mejor distribución de la riqueza.

La reforma financiera permitiría mayor captación fiscal, control del gasto, más inversión privada impulso al crecimiento y atención a los sectores más vulnerables; la educativa daría al país nivel de enseñanza y aprendizaje de primer mundo y acabaría con el rezago educativo.

Y la reforma energética, sería la joya de la corona, mediante la cual lloverían millones y  millones de dólares en inversión extranjera para la extracción y comercialización de petróleo, que generaría miles y miles de empleos, amen de grandes recursos al país.

Desgraciadamente nada de ello ocurrió, Peña se negó a escuchar las prudentes voces de alerta de analistas e intelectuales serios que advertían de la debacle que las reformas estructurales generarían, rechazó hasta la represión a quienes se oponían a las reformas sin importar que sus argumentos tuvieran soporte histórico, económico y social.

A contracorriente de nuestra historia las reformas fueron aprobadas y los resultados están muy lejos de los pronósticos oficiales, nada de ello ha ocurrdo.

Sin embargo no han sido solo las reformas estructurales las que han desgastado la imagen gubernamental en general y de Peña en lo particular, ni siquiera la permanencia del crimen organizado, el aumento del narcotráfico, la extorsión, el secuestro y la inseguridad pública, tampoco el aumento de población en condiciones de pobreza y pobreza extrema, sino la corrupción.

El talón de Aquiles de Peña ha sido la impunidad motivada por la corrupción.

Desde que se promovía la privatización del petróleo se afirmaba aquí y allá que la reforma Constitucional favorecería en demasía a las transnacionales petroleras, mismas que serían  generosas con los corifeos que impulsaran la legislación que las favorecía.

Vino luego el escándalo de la Casa Blanca, de la Casa de Malinalco de Luis Videgaray, el despido de Carmen Aristegui por presiones de Gobierno, el caso Iguala, las ejecuciones de Tlatlaya, los muertos de Apatzingan, y demás hechos de sangre que el gobierno no ha podido esclarecer cabalmente y mucho menos castigar a los responsables, en todos los casos ligados a las instituciones gubernamentales.

Lo peor es que cada día aumentan las dudas y las sombras sobre el gobierno peñista con las pugnas entre la PGR y el GIIE, las denuncias por violación a los Derechos Humanos ante la ONU y la CIDH, los excesos, abusos y corrupciones de gobernadores amparados en el sistema como Javier y Cesar Duarte, Roberto Borge o Graco Ramírez.

Ni siquiera fuera del país, el Presidente Peña se libera de la sombra de corrupción y violación a los derechos humanos que le cubre.

En Alemanialos centros de derechos humanos Miguel Agustín Pro Juárez, Paso del Norte, Fray Francisco de Vitoria, Fray Bartolomé de las Casas, así como el Colectivo contra la Tortura y la Impunidad, la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, Idheas, Servicios y Asesoría para la Paz (Serapaz), la Red TDT, el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia y el Instituto de Justicia Procesal Penal, entre otros, en Carta Abierta lamentan que ante numerosos diagnósticos adversos de organizaciones internacionales el gobierno rechace sus conclusiones o recomendaciones y hasta critique a dichos organismos, porque “se trata de casos aislados”.

El deterioro de la imagen presidencial es agudo, sufre severo desgaste y no es predecible saber hasta dónde llegará, sobre todo ante la indolente respuesta oficial de negación.

SUSURROS

De acuerdo a una investigación del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República la renovación de mil 366 cargos de ayuntamientos, congresos locales y 12 gubernaturas tiene un soporte presupuestal total de casi 5 mil 800 millones de pesos. De esta cifra deriva que el costo promedio por elector potencial de los comicios del 5 de junio es de 151.23 pesos, pero si se tiene en cuenta el alto abstencionismo, el costo será de as del doble y en el caso de Zacatecas, el estado más oneroso, podrá superar los 500 pesos por voto.

Con un pago mensual de menos del 0.03 por ciento (80 mil pesos) de su inversión de 270 millones de pesos la empresa Acuarios Michin gozará por 30 años la concesión de uso, posesión y explotación comercial de una hectárea del emblemático Parque Alcalde de Guadalajara, Jalisco, donde construirá un acuario. Sin más, el anterior presidente municipal de Guadalajara, Ramiro Hernández, con la aceptación de su cabildo, privatizó 10 mil metros de un área verde vital para la sofocada zona urbana Tapatía. Se han derrumbado ya más de 50 árboles de mucha edad para dar paso a un estacionamiento subterráneo y el acuario que se asegura tendrá elevado precio de entrada para cuando sea construido, al término del año 2017.

 

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Aunque Pese