Sábado Julio 22, 2017

AUNQUE PESE

Más de lo mismo.- A poco más de 31 meses de la presente administración (43 por ciento del mandato) para la inmensa mayoría de los mexicanos las cosas marchan igual o peor en el país.

 

La retórica oficial sigue con la vanagloria de cifras alegres en inversión extrajera, creación de empleo, solidez financiera, avance en el combate al crimen organizado, todo para ofrecer un promisorio futuro basado en los grandes beneficios de las reformas estructurales, especialmente la energética.
 
Sin embargo, la realidad nacional es otra, los mexicanos se encuentran desesperados por la inseguridad pública, la corrupción e impunidad, el estancamiento económico, la falta de oportunidades de empleo o generación de empresas, la pobreza  y la debilidad institucional, sumada al autoritarismo represor.
 
El resultado electoral intermedio no ofreció un cambio de fondo, sino meros reacomodos de grupúsculos nacionales y regionales con frágil pero suficiente control centralista del sistema imperante gracias al apoyo de poderes fácticos nacionales e internacionales.
El futuro no avizora mejores días, no hay indicios de cambio de estrategias sino por el contrario de profundización de las políticas actuales con las que seguiremos expuestos a la delincuencia, la corrupción y los abusos del poder.
 
En lo económicos se continuará con la entrega de los recursos nacionales a extranjeros, mayor concentración de la riqueza, rigidez tributaria y menor presupuesto pero con despilfarro y opacidad.
No hay por el momento fuerza política o movimiento social suficientemente fuertes o crecientes que pueda enfrentar, frenar o al menos aminorar esta triste situación que vive el país.  
Por lo pronto solo tenemos y tendremos más de lo mismo, más retórica insustentada, más crimen organizado o no, más inseguridad, más desigualdad, más represión, más abusos y excesos, más desesperanza.
 
SUSURROS.- El pasado seis de mayo se dio a conocer la primera de una serie de filtraciones sobre llamadas telefónicas de altos ejecutivos de la empresa transnacional española OHL con funcionarios del gobierno de Eruviel Ávila, en el Estado de México y de la administración federal, que evidencian altos niveles de corrupción. Hasta la fecha nada ha pasado, salvo la caída de los valores accionarios en Bolsa de la constructora. Ninguna investigación se ha realizado ni para probar la corrupción imperante ni para esclarecer el origen de las ilegales grabaciones, que al parecer se ejecutan sobre toda persona de importancia. Es claro que la aparición de las grabaciones obedece a venganzas políticas y/o empresariales por la adjudicación de jugosos contratos que además son posteriormente inflados en montos y plazos, con el incremento de ganancias, pero ya en el terreno de la ilegalidad. La PGR, a cargo de Areli Gómez, ha sido omisa e ineficiente para enfrentar este, como otros muchos problemas de procuración de justicia y en cuanto al orden administrativo no dude usted de que muy pronto se otorguen nuevos contrataos a esta empresa de sospechosas acciones, por decir lo menos…  Ahora resulta que el documento hecho público por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, que evidenció la orden dada a militares en Tlatlaya de abatir delincuentes fue alterado y lo que originalmente decía es: “abatir homicidios perpetrados por los delincuentes en horas de oscuridad”, según lo sostuvo el propio secretario de la Defensa Nacional, general Salvador Cienfuegos. A decir verdad la versión no es muy esclarecedora ni convincente, porque se pedía ¿sólo abatir los homicidios perpetrados en la oscuridad y no los cometidos a la luz del día?, o ¿sólo en la oscuridad se haría la labor de abatir los homicidios perpetrados por los delincuentes? Que alguien no explique... en fin.

 

Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y Twitter: @salvador_mtz

 

 

 

 

 

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Aunque Pese