Miércoles Diciembre 19, 2018

 

 

Jimena Perrona
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Autor y Director: Emilio Urióstegui
 

Actuación: Lisbi Cuéllar.

Perrona, superlativo de sobrenatural.

Habíamos visto ya el trabajo de Lisbi Cuéllar en el personaje de Gertrudis, la madre de Hamlet en la puesta que dirigiera Sergio Cuéllar, y nos pareció profesional. Por otra parte hemos visto el trabajo de Emilio Urióstegui como director de teatro escolar y como director de unipersonales  donde las actrices hacen el bululú –la representación corporal de cada personaje al que remiten como en La Periodista donde trabajó con Ana Aldama-, pero ahora vemos a la actriz -muy experimentada- presentar la obra desde una narración totalmente neutra que le permite al espectador entrar a la ficción sin más, pero sin menos. Ingresa al escenario la actriz y toma de frente al ´público a su personaje.

El espacio prácticamente vacío es ocupado por una silla y los perros adoptados por Jimena; mujer soltera que vive en un departamento compartido con sus perros. La puesta inicia cuando Lisbi Cuellar nos presenta el lugar y a los perros, que no vemos, pero todo indica que ella si los ve, los acaricia y juega con ellos como lo hace Jimena. En un parpadeo ya no está Lisbi Cuéllar sino Jimena. Sorprendente el entrenamiento de la actriz que va de una agitación a la neutralidad sin pausas para retomar el aliento, porque no lo ha perdido.

La vida de una mujer que vive con sus perros puede ser lo más ordinario que hoy pueda presentar un escenario, pero la vida que se trastoca y las decisiones que una mujer toma a partir de una noticia inesperada, son material para abordar la escena con oficio y respeto, como lo hace este dúo Urióstegui-Cuéllar.

Ahora en el  merecido Centro Cultural del Bosque, los lunes y martes, usted tiene una cita que transformará su pensamiento y su estilo de vida porque precisamente en estos tiempos en que la cotidianeidad nacional abruma hasta asfixiar la vida misma, las personas requerimos de una pausa que nos permita tomar aire, valorar y, como la flecha, hacernos para atrás y tomar el impulso preciso para salir hacia un objetivo: “seguirle chupando el jugo a los días, un día a la vez”.

A decir del director esta puesta en escena no está recomendada para público adolescente, sin embargo me atrevo a invitar precisamente a las jóvenes de secundaria, porque –literal- se cortan las venas y la idea del suicidio es latente en estas generaciones; así considero de suma importancia que una joven sea partícipe de la historia de una mujer adulta, su proceso y sus decisiones. Aunque las decisiones que toma Jimena sean descabelladas como pretender matar a sus primas y eso preciso  no sea nada recomendado para los jóvenes de hoy que portan armas sin razón, aún así, me atrevo a sugerir que las y los adolescentes la vean en compañía de adultos que los guíen.

La puesta en escena es dinámica en tanto que las escenas son breves, perfectamente ejecutadas tanto por la calidad actoral como por la pureza en el trazo y las soluciones escénicas nos sorprenden por la sencillez; por eso es una puesta limpia y bella. La vida de una mujer con deseos de venganza, con pasiones tan humanas, como asesinar a quien cree que le ha hecho daño, se ven liberadas desde la butaca de manera cómica, al tiempo que ofrece una reflexión amable al espectador. ¿Qué sentido tiene la vida? ¿Por qué al momento de saber precisamente la forma en que moriremos es que dan ganas de vivir? ¿Lo hubiera hecho antes, antes de qué?

Acuda al teatro y conozca lo perrona de Jimena, ría a pierna suelta con las ocurrencias y lo que en usted refleja: amor, odio, venganza, soledad, conciencia del tiempo pasado y de las posibilidades del futuro. Asista con sus adolescentes y propicie una reflexión necesaria para que nuestros jóvenes recuperen la esperanza en la vida y se decidan a participar de la sociedad horizontal. Asista y sea cómplice de Jimena Perrona todos los lunes y martes hasta diciembre, acuda acompañado para propiciar el diálogo o bien, solo para regresar con quien usted juzgue pertinente, para caminar y para decidirse por aquello que no ha hecho aún. Si vive actualmente un proceso clínico que lo desahucia, acérquese al buen teatro que si bien no le devolverá la salud perdida, sí aporta formas de vivir que usted puede considerar para vivir la vida que aún tiene.

Lo de “perrona”  le viene a Jimena por la convivencia con los diversos perros que tiene, no obstante resulta preciso por la connotación que tiene la palabra entre el lenguaje popular: fuerte, luchona, por decirlo en breve, cabrona, pero ha de ser que no vive con cabras que el creador dejó el término en perrona. Acuda y comparta sus opiniones en esta sección de Visión MX.

Funciones: lunes y martes 20hrs., hasta el 11 de diciembre de 2018.

Teatro: Sala Xavier Villaurrutia, Centro cultural del Bosque, atrás del auditorio navcional, metro auditorio.

Localidad: $150°° general, aplican descuentos con credencial vigente de maestro, estudiante o INAPAM.

 

 

 

 

 

3 de octubre de 2018

 
 
 
 
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