VISION POLITICA
EN LA NOTICIA
 
El miedo
Vida: Se contagian más el pánico y la euforia, que la influenza

El artista verdadero, como Orozco, nada contra la corriente, y se atreve a decir lo que otros callan por miedo o conveniencia. De allí por qué prefiero a Orozco sobre Rivera y, en el campo de las letras, a José Vasconcelos sobre Alfonso Reyes: Emmanuel Carballo, crítico literario jalisciense, el mejor de México.

1- Primero una vivencia personal. Como casi todos los sábados cuando estoy aquí en el DF, ayer salí a caminar y pensar solo a las 6 am por el Pedregal de San Ángel con la mira de comprar libros y revistas para mi --y donas para mis nietos--, tomar un café y conversar con amigos en el Sanborn’s de San Jerónimo. Tenía media hora de caminar --y de maravillarme con la fertilidad primaveral y los colores de las flores de este valle de lágrimas--, cuando por una calle estrecha y desierta, oí por detrás el fuerte ruido de un camión distribuidor de los refrescos Boeing, que pasó a mi lado, muy cerca. Pensé que irían a entregar a la panadería y autoservicio Panmex, situada al fondo de la calle. Observé de costado a tres camaradas con sus tapabocas y cuál sería mi sorpresa que se estacionó el camión enfrente de mí, a unos quince metros, sobre la misma banqueta por la que caminaba --que aquí son una continuidad de las calles--. Me asusté, pensé de inmediato en un secuestro por encargo, sobre todo cuando sentí atrás de mí a otro auto estacionándose, que no había visto. Mi primera reacción fue pegarme de espaldas a la pared, al mismo tiempo que el chofer del camión tocaba el timbre de esa casa y otro abría la caja trasera para sacar mercancía.

2- Segundo, el miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otros (Woody Allen). Tras observar mi reacción defensiva, el conductor del auto trasero, también con un tapabocas y un monito de trabajo, se baja del auto y me dice: no tema, somos los supervisores. ¡UFF!, le dije. Me calmé y seguí mi camino, al tiempo que entregaban una cajita de jugos a un ama de casa desaliñada y en bata. Pensé primero, ya relajado, en lo absurdo de imaginar un secuestro en un camión lento, lleno de refrescos, luego en el atraso de un país cuyas empresas emplean cinco personas a las que solo se les ven los ojos para entregar ¡unos jugos y a d omicilio! Mi primera conclusión: Todos tenemos miedo, el miedo es irracional y estamos mucho más contagiados del miedo que del virus A-H1N1. Desde siempre, los gobiernos han empleado los medios de comunicación para explotar el miedo de la población. Los defeños viven muertos de miedo, y no digo vivimos, porque me siento aquí de paso, esta es solo mi tierra adoptiva, muy distinta a cuando hace medio siglo venía en los veranos a ver a mis abuelos, y cuando yo solo le tenía miedo a los roba-chicos.

3- Tercero, ¿qué es el miedo? El miedo es la emoción real e imaginaria más dominante en todas las sociedades de que se tenga memoria. Está dentro de nosotros, en nuestra intimidad y en nuestra imaginación.Vivimos con miedo a la vida y con miedo a la muerte. Siempre ha existido esa perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño, que nos lleva a la preocupación o aprensión de que nos suceda algo contrario a lo que deseamos. La frase favorita de Juan Pablo II era: No tengáis miedo. Años atrás el artista florentino Leonardo da Vinci decía que aquel que más posee, tiene más miedo de perderlo, y otro ilustre pensador, el escritor ruso Máximo Gorki, decía que el miedo es para el espíritu tan saludable como el baño para el cuerpo. Yo a Gorkí no lo entiendo, no entiendo por qué el miedo es saludable para el espíritu. ¿Alguien me lo puede explicar? A lo mejor fue el autor de cabecera de los Bush & Co., y de los mandarines mexicanos que nos recetan dosis de miedo sin ton ni son, desde los narcos que matan en la calle, hasta los exportadores de antivirales, condones y carne endiablada. Al pobre de López Obrador le endilgaron que era un peligro para México y adiós Nicanor. No supo leer el momento político y se lo ganó la soberbia, mala consejera. Ya habr&aacut e; una LUPA sobre la soberbia.

4- Cuarto, ¿qué dicen los psiquiatras y psicólogos? Para ellos el miedo es una simple reacción emotiva frente a un peligro reconocido como tal, en estado de conciencia. No me preocupa tanto esto último porque generalmente vivimos los aprendices de escritores en estado de inconciencia. Y no se diga los pobres televidentes que en verdadero estado de inconciencia o subconciencia creen todo lo que dicen los merolicos de Televisa y TV-Azteca dedicados a reproducir lo que les dice el gobierno en turno (y la clase dominante), quien a su vez reproduce lo que le dice la Organización Mundial de la Salud. Quien a su vez reproduce los intereses de los grandes laboratorios trasnacionales. Luego se repite entre familiares y amigos y prende el contagio del miedo. Siempre repito que entre el pueblo mexicano la palabra miedo es lo que más se parece a respeto. El miedo es el consejero más presente en nuestras vidas. Se emplea sobre todo en la política para mover a las masas. En la lógica de Nicolás Maquiavelo, otro inmortal florentino, al príncipe hay que quererlo o al menos temerlo. A Felipe Calderón parece que ya lo quieren pero no le temen. Su partido –cargado cada ve z más a la derecha populista-- puede ganar las elecciones intermedias gracias a la flu y a sus acciones en pro de la seguridad.

5- Quinto, y final, una opinión sobre el miedo y la reciente euforia bursátil. Lo hago para complacer a varios lectores que me insisten en escribir más sobre el tema. Como ya me dio miedo el auge alcista de los últimos dos meses –aumento del 33% en el índice, desde el 9 de marzo-- ya vendí, dada la sobre-compra, algo irracional, producto de la euforia, que al igual que el pánico se contagia más que la influenza. Me quedé líquido, y una parte ya la invertí a la baja, en corto. Espero en las próximas semanas que crezca el rumor de un aumento en las tasas por parte de la FED, lo que llevaría a una corrección quizá del 15-20% en el DJI, probablemente a 7,300 puntos, y después a otra estampida hacia arriba, para llegar a niveles de 9,000 puntos a fines del verano y quizá por ahí a fines del año. Todo luce muy manipulado, las pruebas de estrés de los bancos fueron superficiales y maquilladas para tranquilizar y animar a los inversionistas. Mi tesis central es que los principales impulsores del reciente boom, los Hedge Funds (Fondos de Cobertura), se cambiaron de estar cortos (apostar a la baja) a estar largos (apostar a la alza) y pronto irán de regreso. Estamos en una pecer a atestada de sardinas y tiburones. El gran tema es si ya cambió la tendencia en el largo plazo o si estamos en una típica racha alcista dentro de un accidentado mercado bajista. Ya volveré. Me despido con algunas expresiones coloquiales mexicanas: El miedo no anda en burro. El miedo es mal consejero. ¡Hace un frío de miedo! ¡Fulanita está de miedo!
 

González Iñigo

2009-05-11